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Nos estamos jugando el futuro en el tiempo presente

En los últimos días la fiesta de las Fallas ha sufrido un par de golpes que ni el boxeador más experto se esperaba. No estábamos preparados para un combate de tú a tú, estábamos ya con la mente puesta en nuestro rincón, con la velada prácticamente acabada, pensando en el próximo desafío y justo cuando el penúltimo asalto estaba consumiendo los últimos segundos, nos vemos tumbados en medio de la lona con las cuerdas a una distancia, que por mucho que estiremos los brazos nunca alcanzaremos si no es con ayuda.

 

Han sido dos golpes seguidos, sin tiempo a respirar, ni tan siquiera a intentar recuperar un poco de aliento. El primero fuerte, directo, de los que duelen. El segundo, más certero, técnico y que parece que hace más daño que el anterior, cuando en realidad es el primero el que nos ha hecho caer.

 

Un cúmulo de circunstancias, que debido a la cantidad y a la celeridad con la que se han sucedido, he preferido darle mayor importancia al análisis detallado que no descifrar todos y cada uno de los pasos que en estos días se han ido dando.

 

Como pasa con todas las cosas importantes,  necesitamos un pequeño respiro, bien sea en forma de tiempo o en forma de distancia, para poder apreciar que estamos asistiendo en directo, cual Gran Hermano, a unos días que, viendo y analizando todos los movimientos que han despertado, nos llevarán a una fiesta distinta. No sé si mejor o peor, pero distinta, seguro.

 

Empezaremos por el principio para no perdernos. La primera de las noticias, nos pilló un poco de sorpresa. El gobierno de España decide aumentar el IVA, así como suena. De repente, la gente empieza a hacer cálculos de cuanto subirá la luz, el agua, los alimentos, la gasolina y hasta los lápices que los niños estrenarán el próximo curso.

Muchos números y muchas reacciones que, al mundo fallero, hicieron  distraernos por momentos. Por momentos cortos, ya que a las pocas horas de publicarse estas nuevas medidas en el BOE, una luz de alarma se encendió. “Los artistas falleros, pasan de pagar el 8% a pagar el 21%” En mitad del ejercicio, con todos los monumentos firmados y la mayoría ya empezados, los artistas verán como aumenta en 13 puntos su contribución con la Hacienda Pública.

 

Seguramente debido a que el resto de medidas tomadas desde Madrid nos salpicaban de una manera u otra a todos, este aumento de cara a los verdaderos trabajadores de la fiesta, quedó sin mucha relevancia en la calle. Pocos comentarios al respecto y muchos de los falleros ni se llegaron a enterar. Cuando de repente y como decíamos al principio, un segundo golpe, cuando todavía estábamos aturdidos, intentando colocarnos el calzón en el sitio, derecha directa, al borde del KO.

 

El Presidente de la Generalitat Valenciana, anuncia en una cena con empresarios alicantinos, que las 2 fiestas más importantes y representativas de la ciudad de València pasarán a lunes. El 9 d´octubre al primer lunes de octubre y el día de la Cremà al tercer lunes de marzo. Sin consultar, sin avisar y con nocturnidad. Así se anunciaba una medida que afectaba a mucha más gente de la que parece. Con la única excusa de que esta decisión aportaría 786 millones de euros a la capital del Turia.

 

Desde el momento en que la medida fue conocida por la mayoría del colectivo fallero un reguero de comentarios empezaron a correr por las redes sociales. En pocas horas la etiqueta (si alguien no sabe lo que es, que le pegue un vistazo a “ME SIGUES?”) #Falles19M se convirtió en tendencia. Fueron momentos de gran actividad twittera, es decir, extraoficial, de la calle, de verdadero sentimiento, sin ataduras éticas. Palabras de falleros. La mayoría en contra del cambio, pero todas a favor de como mínimo la posibilidad de tener voz ante una decisión que afectaba a una fiesta que nace gracias al trabajo de todas las personas que forman cada una de las comisiones. Evidentemente no se hizo esperar el comunicado de las Fallas de Especial, quien por boca de su presidente agradecían que se hubiera tomado esta medida ya que “era una reivindicación histórica” de dicha Federación. Además aseguraban que “es una medida con la que todo el sector va a salir beneficiado”

 

Los días posteriores fueron realmente histéricos en cuanto a comunicados y comentarios se refieren y que aparecían desde cualquier rincón que oliera a cartón piedra.  Quizá el más contundente fue el de la Unió d´Agrupacions del Cap i Casal. Esta asociación que engloba a un tercio de comisiones de la capital, llegó a amenazar con no contratar ningún servicio más que los monumentos ya firmados si las comisiones no recibían parte de los 786 millones que el President Fabra tasó, como medida compensatoria a la subida del IVA. En ese mismo comunicado se pedía “una Asamblea antes del 15 de septiembre para conocer la opinión de todas las comisiones de boca de sus presidente” Días después se produciría una reunión entre los presidentes de la mayoría de agrupaciones y la consellera de turismo. Eso sí, sin tener en cuenta a las comisiones de fuera de la ciudad. ¿El motivo? Ellos sabrán.

 

También la Interagrupació de Falles se puso manos a la obra y plasmó el pensar de muchos de los falleros que durante estos días manifestaban “su total rechazo e indignación por las formas en las que se ha decidido cambiar la fecha”  Debido a esta indignación solicitaban que la decisión no se llevara a cabo “hasta que las comisiones pronuncien su opinión” Opinión que días después y como hemos dicho antes quedó plasmada en una reunión en la que además de la Sra. Johnson estaba presente el conseller de gobernación, Serafín Castellano. Reunión de la que tampoco se sacaron muchas conclusiones debido al frontón con el que los falleros se encontraron ante sus narices.

 

No solo fueron las asociaciones falleras quien se pronunciaron. Políticos de uno y otro lado del alambre empezaron a dar rienda suelta a su siempre reconocida defensa de la fiesta fallera. Sanchis, portavoz de EU, calificó la decisión como “dictatorial” Por su parte el portavoz del PSPV, Calabuig, notó un cierto “desprecio al mundo fallero”  Compromís tampoco perdió la oportunidad de pronunciarse y calificó el acto como “antivalenciano”

 

Mientras tanto las pocas voces que se escuchaban desde el PP, eran evidentemente, favorables a esta medida. El conseller de economía, Buch aseguró que “el traslado de fechas mejorará la productividad de las empresas y la actividad comercial” Días antes de la famosa reunión Castellano calificó la propuesta como “muy positiva”

 

Y de repente apareció Rita. Hasta ese momento, era el PP los que junto a las Fallas de Especial luchaban contra el resto del mundo. “Es una decisión que se debe consensuar y debatir con los falleros. No veo factible que se cambie el 4 de julio en EEUU ni el 14 de julio en Francia” Y la guerra empezó.

 

Una medida, la del cambio de fecha, que por algunos fue calificada como cortina de humo, para tapar el aumento del IVA a los artistas falleros y ahora con ese espacio que comentábamos al principio, se puede decir que sirvió para todo lo contrario. Las reacciones contrarias a la subida fueron mucho más energéticas tras el anuncio del posible (a los pocos días de aquella cena en Alicante, el presidente ya empezó a ver el cambio como una posibilidad y no una realidad) traslado del día de la Cremà. El propio Gremio de Artistas Falleros publicó un comunicado que debemos calificar como mínimo de convincente “La subida del 8 al 21% supone un golpe de gracia que va a hacer tambalearse a la fiesta de las Fallas” Pocas voces hay más autorizadas que el colectivo que engloba a los trabajadores de la fiesta. Gente que día a día lucha por sacar adelante un proyecto (varios en realidad) haciendo una gran cantidad de números y estirando cada céntimo al máximo para poder plantar un ninot más la noche del 15 o que el remate sea dos metros más grande de lo previsto. Es por este motivo que en el mismo comunicado decían que se sentían “desamparados ante una desmesurada subida del IVA que va a mermar nuestra capacidad de maniobrar” O dicho de otra manera, los monumentos que veamos plantados a mitad de marzo serán muy distintos de aquellos que se firmaron a principio del mes de abril y eso sinceramente, no es nada bueno para nadie. El propio Gremio denunciaba “la construcción de las Fallas se ve ante un peligro sin vuelta atrás” Si quien crea los monumentos que dan sentido a la fiesta afirma esto, estamos, como diría… ¿jodidos? Además daban por hecho que el anuncio que el Presindent Fabra hizo en Alicante no era más que una maniobra para tapar el verdadero problema y “lamentan que se utilice el cambio de fecha para desviar la atención”.

 

El siguiente paso lo dio Junta Central Fallera, organismo que depende del ayuntamiento pero que nació y se creó para la defensa de TODOS los falleros. Un paso, quizá tardío pero contundente y que defendía a unos profesionales a los cuales los políticos habían empezado a apretar el cuello. Se intenta que los artistas continúen computando el IVA del 8% y se empieza a entablar conversaciones con políticos que como casi siempre tienen la última palabra. Políticos que cambian el discurso dependiendo con que pie se hayan levantado esa mañana.

 

Son ya muchos días los que llevamos escuchando y leyendo reacciones, pero todavía no tenemos nada claro. No sabemos ni tan siquiera que día quemaremos las fallas del 2013 y por supuesto si tendremos en la puerta de nuestro casal el monumento tal y como acordamos con nuestro artista. Demasiadas incógnitas cuando estamos justo a mitad del camino. Si miramos atrás todavía vemos aquel montón de cenizas con el que cerramos el ejercicio y si miramos para adelante estamos en pleno proceso de preselección. Y entre tanto estamos ante un momento en el que sin darnos cuenta nos estamos jugando el futuro en el tiempo presente.

 

El combate se acaba, continuamos de rodillas con muy pocas opciones de levantarnos por nosotros mismos, pero como siempre volveremos a ponernos delante de cualquier rival, volveremos pelear con todos nuestros recursos y es que ni es el primero ni el último gancho que la fiesta de la Fallas ha recibido y aunque doloridos y tambaleándonos siempre hemos vuelto a ponernos los guantes.

 

La campana todavía no ha sonado y hasta ese momento tenemos que sacar fuerzas de donde sea y hacer ver que el colectivo fallero es quien tiene que decidir cualquier cambio importante dentro de la fiesta. Somos nosotros, los que formamos cada una de las comisiones, los que peleamos día a día con la economía para poder sacar ese dinero que nos quitamos de otros sitios y pagar nuestra cuota y ahora ¿nos va a decir un político cuando tenemos que celebrar nuestra fiesta?

 

Si la mayoría de comisiones son catalogadas como Asociaciones Culturales, ¿cómo negar que las fallas son cultura? Es ese otro motivo por el que entre todos debemos conseguir que nuestros artistas, que son los que crean nuestras obras de arte, continúen siendo considerados como “artistas plásticos que construyen arte efímero” Por que eso son las fallas, arte que desaparece bajo una enorme llama la noche del 19 de marzo, noche de la Cremà, cuando el día de San José, patrón de los carpintero, está a punto de finalizar.

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